Opinión del Dr. Ramón Bordería

El Libro Blanco de la Medicina Estética aparece en 1997, redactado en su forma original por el Profesor D. Juan Ramón Zaragoza Rovira. Este documento es el resultado de las aportaciones y colaboración de todos los miembros de la Sociedad de Medicina Estética bajo la dirección y coordinación del profesor Juan Ramón Zaragoza. Fue presentado y aprobado en la Asamblea General de la sociedad el 28 de junio de 1997. Es un texto consensuado por todos y un documento para el desarrollo de la actividad médica orientada a la Medicina Estética. Es un marco de referencia para conseguir la consolidación de nuestra actividad. Los miembros de la Sociedad Española de Medicina Estética nos hemos comprometido a aceptar este documento como base de actuación profesional.

Desde la Antigüedad se han aplicado técnicas para el mantenimiento y promoción de la estética y la belleza femenina y masculina. Los fines de la Medicina Estética son la restauración, el mantenimiento y la promoción de la estética, la belleza y la salud, para lo que utiliza prácticas médicas y de pequeño intervencionismo, en las que se emplea anestesia tópica o local y en régimen ambulatorio. A todo ello se une que es cada vez mayor el número de personas que, sin presentar una patología previa, sí demanda una mejora de su imagen, aspecto que el Sistema Público Nacional de Salud no puede abarcar.

El objetivo principal que persiguen estas técnicas es ejercer una verdadera medicina preventiva, puesto que un aspecto estético adecuado siempre es beneficioso para el paciente y ayuda al bienestar y a una mejor salud general. La Medicina Estética nunca utiliza técnicas de cirugía mayor ni que requieran anestesia general, como sucede en el caso de la Cirugía Estética, que en la mayoría de sus actuaciones implica un ingreso hospitalario del paciente.